Una intención estética con la Palabra

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domingo, 16 de octubre de 2011

HOMENAJE A LAS MADRES, EN SU DÍA


BIEN PUDIERA SER

Pudiera ser que todo lo que en verso he sentido
no fuera más que aquello que nunca pudo ser,
no fuera más que algo vedado y reprimido
de familia en familia, de mujer en mujer.

Dicen que en los solares de mi gente, medido
estaba todo aquello que se debía hacer...
Dicen que silenciosas las mujeres han sido
de mi casa materna... Ah, bien pudiera ser...

A veces en mi madre apuntaron antojos
de liberarse, pero, se le subió a los ojos
una honda amargura, y en la sombra lloró.

Y todo eso mordiente, vencido, mutilado,
todo eso que se hallaba en su alma encerrado,
pienso que sin quererlo lo he libertado yo.

Alfonsina Storni (1892-1938)
.

domingo, 26 de junio de 2011

Félix Luna (Argentina)


ALFONSINA Y EL MAR

Por la blanda arena que lame el mar,
su pequeña huella no vuelve más.
Un sendero sólo de pena y silencio
llegó hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas
llegó hasta la espuma.

¡Sabe Dios qué angustia te acompañó!
¿Qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte, arrullada en el canto
de las caracolas marinas?
La canción que canta
en el fondo oscuro del mar,
la caracola.

Te vas, Alfonsina, con tu soledad...
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de mar
te requiebra el alma y la está llamando...
Y te vas hacia allá. como en sueños
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos
harán una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua
van a jugar pronto a tu lado.

"Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz.
Y si llama él, no le digas que estoy,
dile que Alfonsina no vuelve.
Y si llama él, no le digas nunca
que estoy, dí que me he ido".

Te vas, Alfonsina, con tu soledad...
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de mar
te requiebra el alma y la está llamando...
Y te vas hacia allá. como en sueños
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Félix Luna (1925 - 2009)

Este poema es letra de la famosa zamba, cuya música fue compuesta por Ariel Ramírez (1921-2010) para su serie "Mujeres Argentinas"
.

miércoles, 16 de junio de 2010

Alfonsina Storni (Argentina)


¡Oh, tú, que me subyugas. ¿Por qué has llegado tarde?...
¿Por qué has venido ahora cuando el alma no arde,
cuando rosas no tengo para hacerte con ellas
una alegre guirnalda salpicada de estrellas?

Oh, tú, de la palabra dulce como el murmullo
del agua de la fuente; dulce como el arrullo
de la torcaza; dulce como besos dormidos
sobre dos manos pálidas protectoras de nidos.

Oh tú, que con tus manos puedes tomar mi testa
y hacerle brotar flores como un árbol en fiesta
y hacer que entre mis labios se arquee la sonrisa
como un cielo nublado que de pronto se irisa.

¿Por qué has llegado tarde? ¿Por qué has venido ahora
cuando he sido vencida por llama destructora,
cuando he sido arrasada por el fuego divino
y voy, cegada y triste, por un negro camino?

Yo quiero, Dios de dioses, que me hagan nueva toda.
Que me tejan con lirios; me sometan a poda
las manos del misterio; que me resten maleza.
Tus labios no se hicieron para curar tristeza.

Para tus labios, agua de una pureza suma.
Para tus labios, copas de cristal y la espuma
blanquísima de un alma que no sepa de abejas,
ni de mieles, ni sepa de las flores bermejas.

Para tus manos, esas que nunca amortajaron;
para tus ojos, esos, los que nunca lloraron;
para tus sueños, sueños como cisnes de oro;
para que tus pupilas persiguieran mis rastros,

Oh si luego mis pétalos que estrujaran tus manos,
adquirieran por magia poderes sobrehumanos
y hechos luz se aferraran a la luz de los astros
para que tus pupilas persiguieran mis rastros.

Bienvenida la muerte que al sorberme me dieras;
bienvenido tu fuego que agosta primaveras;
bienvenido tu fuego que mata los rosales:
que todas las corolas se acerquen a tus males.

Oh, tú, a quien idolatro por sobre la existencia,
Oh, tú, por quien deseo renovada mi esencia.
¿Por qué has llegado ahora cuando no he de lograr
el divino suplicio de verme deshojar?...

Alfonsina Storni (1892-1938)
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