Una intención estética con la Palabra

Blog creado por Alberto Peyrano
© 2010, Buenos Aires (Argentina)


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lunes, 13 de octubre de 2014

Norma Sayago (Argentina)


AUTORRETRATO

Hoy me sostienen
los días de mi voz,
horizontes  de cristal,
miran desde  la hondura.
Voy dejando las migas
en caminos verticales
cierro puertas
entrego lo que puedo,
dulcifico mi vida
entretejiendo poemas
que mañana arderán en la fogata.
Mi rostro en superficie
es  color americano
mi raíz viene del tiempo
en que en el Mishqui Mayu
destellaba altiva
la Madre de los ríos.
En mi frente palpita
la sed de las tinajas,
como  hábil alfarero
dibujé en los corazones
el mapa, el alfabeto
en mis tiempo de siembra.
Me gusta el misterio
de la tierra que amo,
la palabra es la tinta
que corre por mi sangre.
Mi piel que huele a Inti
busca en el invierno
el pan imaginario
del amor ceniza - brasa.
Sones de guitarra
y un canto vidalero
alejarán la parca
cada vez, más cerca de mis alas.
Éste es mi territorio
agreste y llano
aquí estaré en la lumbre de la espera
hasta que la rosa estalle
llevándose mi  esencia.
Será en verano,
me iré con el canto de chicharras
y el perfume primigenio
de las flores de alfalfa.

© Norma Esther Sayago López, Santiago del Estero, Argentina
.

jueves, 6 de febrero de 2014

León Benarós (Argentina)


RUIDOS NOCTURNOS

Tristes maderas, vidrios o sufrientes herrajes,
anillos, foscas piedras, caracoles marinos,
lamentan en la noche sus contrarios destinos
y buscan sus orígenes, extraños y salvajes.

Entonces suben himnos ocultos, homenajes
donde los mares lloran. Y sollozan los pinos
por humilladas mesas y estantes anodinos,
cruelmente separados de troncos y ramajes.

Y un motín de murmullos eleva sus clamores
de sospechosos y altos, graves aparadores,
y de crujientes cómodas y muebles taciturnos.

Y con el alba tímida, súbitamente callan.
Y de nuevo en las sombras, en su lamento estallan,
y la palabra inician con los ruidos nocturnos.



LOS ÁRBOLES

Dioses callados, huéspedes dichosos,
trofeos, enterrados homenajes,
desde sus días altos y salvajes
al sol se orientan, de su beso ansiosos.

Ramos les dan los días misteriosos
y una embriaguez total, en verde encaje,
les cuelga de los vívidos ramajes
flores de perfección, frutos hermosos.

Felices ellos, pues que su porfía
de cárcel vertical, en las serenas
tardes es fiel al rito de su día.

Pero yo, extraño de hábitos y penas,
¿qué luz he de poder decir que es mía,
inmóvil de presagios y cadenas?



AY, TIEMPO...

Ay, tiempo, que nos reduces
nos menguas y simplificas
y en el lecho de la Nada
nos tiendes y sacrificas.
¿Sucesion interminable
o inmovil eternidad?
Nos mides y nos señalas
la hora de la verdad.
Si alguna piedad te queda
convencenos de volver.
Concedenos un instante
Para expresarnos y ser.

© León Benarós (1915-2012)
.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Eric Wyllie (Argentina)


NO SE LABRA TU MENSAJE EN MI SER

Hoy mis ojos querían leer tus palabras
Pero ellas nunca se escribieron en mi corazón,
La lluvia ácida se desmorona sobre mis sentidos,
En un domingo grisáceo cada vez más oscuro,
Por no encontrar la dócil brisa que con
Su suavidad le brindaría esplendor a mi alma.
Ver tus hojas vacías me lastima mucho,
¿No tienes nada para decirme? Todo lo que hemos vivido juntos,
¿No lo recuerdas? ¿Tu fuerte belleza suprimió tus memorias?
Extraño nuestros murmullos,
Recuerdo como se formaba tu amor,
Añoro la viveza de tu piel,
La miel de mis cabellos se reflejaba en tus ojos y
Tu sonrisa lograba resplandecer mi vida.
Tus señales no se trazan en mi baúl
De la tristeza que brilla con sus almas. 
Me pone muy mal no estar al tanto
Si tu sonrisa sigue latiendo.
Una oscura nube me acaricia fríamente
Producto de mi nostalgia absorbente.
Buscando que mi existencia tenga un poco de aliento,
Un respiro intento encontrar en una botella importada
Que me quema por dentro
Y oscurece la razón de mi profundo dolor.
Su frío vidrio reluce con su exquisitez,
Pero me inunda íntimamente en sombras,
En un laberinto de lágrimas y gritos, caídas y cicatrices,
Debajo de su dominante nombre
Intento esconderme de mis recuerdos,
Tratando de borrar tu voz y soñando que
Todavía te acuerdes de mí.
Las gotas de la lluvia me acompañan con su triste melodía
Cayendo sobre el césped y el aire del sur me intimida,
Porque hoy no tengo tus manos para que abracen mi cuerpo.
  
La angustia nubla mi memoria,
Me reflejo en el vidrio y en su fino contenido de fuego,
Y aunque mis ojos no tengan luz, un brillo azul los alumbra y
Esa reflexión cae por mis mejillas. 
Se deshacen las páginas
Mojadas por mi llanto oscuro.
Mientras mis sentidos se adormecen,
Brilla con suma tristeza el dolor y
Siempre me acordaré de ti,
Aunque se dañe mi espíritu 
Cada noche de eterna amarga soledad.


MOROCHA DE LUZ 

Tus besos me dejan sin palabras pero con aliento, 
Y cuando no estés me voy a abrigar
Con el recuerdo de tus brazos.
Seria lindo estar acompañado de tus caricias
Y vivir el sueño más que dormirlo,
A tus besos los voy a tatuar en mi corazón.
Tengo el aroma de tu cuerpo en mi piel y
Quiero que se impregne en mi respiración para siempre.
Cuando el sol duerme el vuelo del 
Fuego besa nuestros cuerpos,
Capturados al mayor placer del deseo 
Y el mundo deja de existir.
Haciendo el amor viajando sobre el
Viento de los cielos… como ángeles libres
Al toque de luz de las estrellas azules,
Sutil magia en la maravilla de nuestro amor.
Necesito ver tus
Ojos cerrados y como
Recibes mi
Amor, dejas
Libre tu alma
Y mi corazón se encarga de vos.
Para mi sos un
Ángel que se
Posa en mi
Alma
Llena de la
Astucia de tu 
Risa,
Dándole colores a la
Oscuridad de mi sol.


CENIZAS DE TRISTEZA

Corriendo a través de un bosque de cenizas de hojas que nunca fueron leídas, los árboles se desasen en grises fracturados de tristezas que desvanecen los sueños. La tinta azul llueve en cascada sobre mi cuerpo y tiene sabor a belleza y dolor, amor y soledad, a corazones desolados en eternos intentos de querer.
Me perturban diálogos que no tienen ecos, sin embargo el final se repite una y otra vez, vienen de todas direcciones y me tapo los oídos, pero igual suenan en distintos tonos, con distintas dulces voces: no… no… no… no… no… n…
Una melodía de piano se desliza por el viento y de apoco se desafinan las frágiles notas. Se tiñe mi pelo de azul oscuro y con el, palabras que caen y se tatúan en mi cuerpo. El fuego es apagado por letras desfallecientes escritas con el alma y eclipsadas por la razón, carente de color y de pasión.
Se derraman las lagrimas que con ellas escribo y se escuchan voces con la oscuridad del silencio, donde los limites de la belleza son arrastrados por la marea que destruye mi vida y le brinda amor a tanto dolor, la luz brilla con sus últimos ojos y ella recuerda la sangre de una rosa, la chica del valle de las lagrimas profundas, donde oye el silencio y el sueño esta en el cielo creando lagos cuando alguien llora por mis ojos, con el corazón muerto en el frió camino, en el cual los árboles están bajo lagrimas con el silencio del sonido de las gráciles gotas.
Sobre mi imagen fría pierden color mis ojos con las prismas de las tintas jamás legibles. Las lágrimas del corazón fueron transportadas a palabras escritas y ellas se ahogan en matices para siempre en mi cuerpo, quedan ancladas en mi piel, resisto estoico las cicatrices del dolor. Mis antebrazos abiertos sangran tintas y busco aire en un suspiro de temblor. Las hermosas palabras escritas de amor se destiñen sobre mis manos.
El bosque ya no da sombras con sus hojas, la oscuridad corre por mis venas, voces sin luz en los cielos, creadas por almas sin sueños de corazones oscuros y de rostros claros y bellos. La claridad de palabras oscuras vuela libres en el aire y crean un espectáculo sin belleza. Miles de mensajes con sombras inundan en densas tinieblas los colores de las pasiones de un bello paisaje y el silencio de la tinta azul seguirá corriendo por mis venas.

© Eric Willie, Lincoln (Bs As), Argentina
.

Mónica Juárez (Argentina)

 

TU COPA

Canta mi alma tu grandeza
y el brillo de tu copa rebosante
se vuelca sobre mi.
Oh!qué delicia!
Tan sólo un instante de gloria quiero vivir
y contagiar mi dicha a cada vida
sintiéndonos uno en tu presencia.
Magnifica mi alma y mi espíritu
se entrega a tu merced


POEMA

Perdida mi mirada por el horizonte de tu inmensidad
llevo mi mente y mi corazón
hasta los límites insoslayables de tu dulce morada
así,como la rosa expande su perfume por el aire
así como danza el colibrí sobre la flor
Así busco yo endulzarme con tu néctar
sublime energía que busca incansablemente mi corazón
acariciando el manantial incomparable de tu frescura
contemplo como un dulce amanecer.


HERMANO CÓSMICO
                                        (a Alberto Peyrano)

Mi alma rebosa de alegría
de encontrarte hermano mío
danza mi corazón dejando estelas de colores
¿De qué cielo viniste
para endulzar mis oidos con tu voz
y llenar mi espacio de luz y de Amor?
Gracias por tu vida de entrega
Gracias por tu humildad y tu sonrisa
Seres de las Estrellas
bendigan tu Existencia
y tu andar en este mundo sea de Alegía y Paz


AMOR ETERNO

Inmenso amor que mi corazón siente por tí
que hace vibrar cada espacio de mi ser
¡Qué bello amarte así!
Sin límites, sin tiempo ni condiciones
Momentos mágicos aquellos
cuando nuestros cuerpos
se funden en un solo ser
Se detiene el tiempo, no existe el espacio
Sólo ese fuego ardiente que ilumina y alimenta nuestro existir.
!Gracias por este Amor!

© Mónica Juárez, Santiago del Estero, Argentina

N del E: Mi agradecimiento a Mónica Juárez por dedicarme su bello poema (A. Peyrano)

.

martes, 14 de enero de 2014

Pablo Russo (Argentina)



-Ahora todo surge libre por el tiempo 
y nos sugiere más brillo y observación .
Así la vista se agudiza y repara audaz en la lentitud,
con que florece tu sonrisa, desde tan adentro que
me contagia y emociona.
1/10/2004

-Más ahora te toco y con tu piel me embrujo
 tu placer me invita a ser uno en este día
e infinitos en el paraíso.
2/ 10 /2004  
 
Amaneció y compartimos los mismos sueños.
Ya vas creando vida
dándole forma a tus perspectivas.
Mientras desayunas trigo y sol.
3/10/2004

Algunos verán en esa flor, un fruto natural que nos regala su hermosura,
mientras cautiva la luz de nuestra atención embelesando la mirada;
otros más quizás vean la consecuencia de ciclos evolutivos que convergen
en ese espacio físico y eterno; quizás algún otro se detenga y de tanta belleza
se empalague y prefiera volver al recuerdo que lo perdió, trayéndolo por aquí
olvidándose de ese regalo que se repetirá , quizás? en un sueño inconcluso.
Así sin más aquella flor quizás este brotando y floreciendo sin esperar nada de nadie,
su naturaleza es autosuficiente y su fin la evolución.
21/4/2005

-Las posibilidades se fraguan sobre las manos de los que afinan la mirada, reconocen
 la intención de los hechos que conspiran con la naturaleza y el  amor en su verdad irrefutable .
25/5/2005

Colores inundan la mirada, y
un reflejo se desprende del cielo,
tu recuerdo y esa bella sonrisa en el horizonte.
11/6/2005

-Dulces sueños, nos dejan dulces días
dulce amor, nos deja dulce verdad
dulce espíritu, nos deja dulce luz.
17/8/2005 

En el intento cordial, la evolución se reivindica
a tus pies despierta la luz y te posee .
Así ni el agua, ni el fuego, ni la estática, ni el miedo
ni los prejuicios ,ni los obstáculos son pretextos ,
para impedir que la verdad te invada.
18/5/2005
 
Imagina un horizonte llano y fértil
imagina la distancia y el espacio que lo contiene
imagina la luz que lo posee y el color que lo pinta
observa respira
imagina tu deseo el más natural y sincero  
imagina el aire y la brisa
imagina el perfume que te invita a sentir
de otra forma un sentimiento imaginable
y sostenible eternamente ante tu mirada y tu creencia.
30/5/2005

Aquí una decisión atinada reivindica las acciones
 y el fluir de los sueños concreta una floración en el alma .
  Así una nueva mirada nos invita a interpretar el color
 el contexto, las emociones y el amor.
31/8/2005

¿Qué importa que forma toma
      el destino, solo te lleva por un solo camino ,
          vive mientras estés vivo!
23/6/2006

Todo se está recomponiendo, vuelve la dinámica a su eje, las estructuras persisten, aunque ya no tienen forma, solo la inercia  de su ego se resiste; mientras se amalgama a la unión y solapadas en contradicciones beben de su propio veneno, antes de victimizarse e imprimirse el destierro al ostracismo; donde aun ahí flores que esperan ser el vehículo de la oscuridad a la luz .

Textos y foto Ó Pablo Russo
Ciudad Evita (Pcia.Bs.As.), Argentina
.
 

jueves, 18 de abril de 2013

Jorge Fernando Landó (Argentina)


TANGO

Se derramó la noche
en mimbre da agua viva
y luna herida.
Deslumbrante el llamado de las luces
arrastró sinuosas caravanas
de violines solos.
Teclas de nácar
para arrancar lamentos
contar viejas historias.
Martillos afelpados
que repiten sin pausa
el frío de la piba de Chiclana
que golpean sin prisa
en dos por cuatro
el espectro cansado de Mimí.
A ratos cuerdas gruesas
del gigante con brillo
sacuden su aburrimiento.
Y el jadeo a compás
-respirar rítmico-
afirma su presencia
dice su identidad.
La cédula sonora del canyengue
muestra en su foto descolorida
la pareja
ausente, en torbellino.

Jorge Fernando Landó (Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina)
.

jueves, 28 de febrero de 2013

Roger Pla (Argentina)


RECUERDO EL INSTANTE DE MI MUERTE

Fue tal como lo había deseado.
La noche de verano,
los pies sobre el banco,
el cuerpo en la reposera, tomando la forma de la lona,
la boquilla apretada entre mis dedos con sus hilos de humo.
Tenía doblado bajo la nuca el brazo izquierdo
y el derecho, la columnilla rojogris hacia lo alto,
apoyado el codo en la madera.
Desde lejos, las estrellas golpeaban con sus nudillos en mis ojos.
Entonces el espacio aspiró con fuerza y contuvo el aliento.
La inmovilidad sujetó sus espasmos en la copa de los árboles,
la casa vertical fue un panal de abejas en el aire.
El poste de la luz, en cruz, cruzó los brazos.
Apareció en el cielo el sol, sin contradecir, amable, la lenta noche,
y sonrió el creciente de la luna con un sarcasmo bondadoso.
Pensé que no era decoroso seguir con los ojos abiertos ante tanta belleza,
y bajé los párpados.
Sin impertinencia,
con suavidad,
la boquilla se desprendió de mis dedos.
Sentí el golpe seco, casi alegre, en el mosaico.

Roger Pla (1912-1982)
.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Liliana Chávez (Argentina)


CUATRO POEMAS


Miro hacia arriba.

Veo claveles del aire y olvido.
Con gusto echaría mis horas a dormir.

Nada me conforma.
La única herramienta de la que dispongo
es el torpe latido de mi tiempo
piedra móvil sobre la que apenas logro sostemerme.

Y la vida parece un puñado de cartas sin comodines.
Valija al pie de una escalera por la que nadie baja.

Me asomo a la ventana.
El sol ilumina esa otra vida que no tengo.


************


Tantas fotos en los portarretratos,
en las paredes,
en el aljibe del tiempo.
Tantas fotos me hacen ver
que nada se detiene
ni termina de irse.


************



Donde estoy
no cabe otra luz
minúsculo puño
descuajado de entrañas
con ruidos que se esconden
en la raíz del mundo
y una sola ventana
privada
de toda mirada


************



Hay en este instante
más de un precipicio de luz
una inexplicable sensación
de respirar
con los pulmones del viento

como si no fuera necesario
nada más.


© Liliana Chávez
Córdoba, Argentina
.

martes, 5 de febrero de 2013

Virginia Quiroga (Argentina)


6 POEMAS

Un brusco movimiento la estremeció
el miedo prendió en su carne.
Sintió que el alma se le escapaba
en un aullido animal
2012

Era ella, desde el más allá
acurrucándose en el vello
de su pecho, de su ingle.
Por medio de esa puntada
había vuelto reencarnándose
en su mente, ...en su alma
2012

Avisté su premura
por marcharse.
Le comenté los miedos,
le rogué, ...quería un poco
más de tiempo, ...no tanto,
lo necesario, ...tan sólo, lo necesario
2013

Quiero llenar los silencios
de mi alma, darles su lugar,
su momento justo.
Y sentir que pueden volver las palabras
2013

Se me escapó el alma
la vi salir presurosa,
vestida de viento.
La llamé sin voz
la corrí sin piernas.
Pero la alcancé
2013

Tenía que abandonarlo
y era tan pequeño
que se resistía a la idea.
Ella estaba quebrada,
ovillada en su etérea estructura.
El tiempo pasaba denso,
y arrastrando su espectro
se alej´0 desgarrada
2013

© Virginia Quiroga
Buenos Aires, Argentina



domingo, 3 de febrero de 2013

Yrasema Esther López (Argentina)


DOS POEMAS

SONATA EN MI MENOR


                       A mis hermanos Guaraní-Kaiowá


¡ay! dolor de mis dolores
raíz de mis raíces
has depositado el aroma del bosque
en mis venas abiertas
pena que nace a orillas del Amazonas
y me deja sin susurros
raíz de mis raíces
quizá no alcance que te diga que te amo
no escuchan tus sollozos
porque no están en tus latidos
el viento norte me trae tu desconsuelo
para que yo encienda el farol a medianoche

pidiendo

hermanas/os poetas del mundo
el clamor de mis hermanos guaraní, es el de todos
llegará a vuestros corazones
quiero escuchar sus gritos indignados pidiéndole al siglo

JUSTICIA
antes que nos acose el silencio culpable

las últimas diademas guaraní del Amazonas
e apagan lentamente
cinco siglos igual

© Yrasema Esther López (Noviembre 2012)

_____________________________

ADAGIO 512 (Serie Bicentenario)

                                                 A María Ovando

en qué luna pariste mujer?
en qué luna paren las mujeres como vos?
habrá sido esa noche de luna llena
cuando el pájaro agorero
pasó rasando
y dejó un silbido agudo en tu cuna?

el hombre que vendió tu vida
es hijo de hierbas malignas
que amalgamó el hechicero
para veneno de su cañuto

el hombre que te encarceló
parió de la grieta hedionda del pantano

cuando cruzaste el sendero rojo con tu niña muerta

después la resolana te cerró los ojos
y en silencio
empezaste a desovillar tu historia
desarmando el exorcismo que te atrapó

tenés que parir de nuevo María
cuando venga la estación de la lluvia grande
y lave tu cara recién nacida en cuarto creciente

al final de la sequía dejarás atrás
ese pericón de mala entraña salvaje

si aún tienes una pregunta quebrada
levanta el rostro sin culpas
y grita
grita a los cuatro vientos
estaremos aquí
             oyéndote
                     mirándote
                              abrazándote
cuando los lapachos entren en flor

Poema destacado por REC (Red de Escritores Coquimbo)
© Yrasema Esther López (2012-12-03)
.

domingo, 13 de enero de 2013

Esther Faride Matar (Argentina)



ÉRAMOS PÁJAROS LIBRES...

Éramos pájaros libres
      pero nos cortaron las alas.

Lo que sucedió, sucedió.
     En la vida nadie juega con las cartas marcadas. El sentimiento tan fuerte que nos unía trascendía todos los límites.
         Los espacios.
            Las edades.
                Los credos.
                    Las distancias.
Era inevitable darse cuenta que existía entre nosotros, una atracción magnética.
      Un arco iris de pasión.
           Truhanes sin luces emprendiendo madrugadas.
Aprendimos a silenciar la mente para permitirnos vivir el aquí.
      Y el ahora con mayor intensidad.
           Las diferencias nos unían sin preocuparnos en las similitudes porque éstas se acrecentaban en el día a día.
Asociamos al amor con imágenes y a las imágenes con música para generar alegría a los encuentros. Escribimos en el aire un libreto con instrucciones en sintonía.
Sintonía con el alma y con el cuerpo, idealizando una relación armoniosa y vital.
       Edificamos sobre una base movediza un supuesto sufrimiento y cada instante compartido era sinónimo de fogosidad.
       Un acertijo.
             Cada despedida un adiós sin esperanzas.
Y nuevamente, otro amanecer envolvía los deseos que dejaban esparcidos los excesos verbales y llenas las miradas de un mañana sin rutinas.
Lo que sucedía, sucedía.
Nuestro reloj marcaba el tiempo de esperas sin esperas, de abrazos prolongados.
De palabras no pronunciadas. Clandestino apego sin razones transformaban en razones nuestro apego.
Quisimos amar sin restricciones y la libertad era un culto a los encuentros.
Quisimos.
Me dolió el verano y la distancia se interpuso entre nosotros.
Fui deshojando margaritas y tirando los pétalos en la calle para que me sigas…
Este viaje me quitó las alas y al despertarme una mañana, la soledad de vos se metió entre mis sábanas.

© Esther Faride Matar

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Carlos Vargas Guevara (Bolivia)


TRES POEMAS

 
EL HOMBRE

Atiendan ciudades
Andrajo que alguien tira
es el niño de la calle

Dientes contra la noche
temblores al medio día

De largo pasa sin fin
el carrusel de los apáticos

Tirados como los ven
fluyen estaciones y años
sin oídos a ciegas

Zumba un zancudo bufón
ávido de sus arterias

Pronto muy pronto
se saciarán las moscas


LA PERRA

La perra que yo no quería

Pelos tiesos tenía iguales a los míos
salidos los dientes
masticaba sin puntería
pequeña como un zapato
sufridos ojos saltones y su timbre
chirriante serrucho arañando el acero

Un peso extra bajo el lomo la hendía
cara de angustia arrastrando el madero
miraba melancólica los sillones
las camas
los muebles donde quedaban sus pelos
horas inmóvil
y al andar en su vientre
meciéndose el letrero futuras crías

Gotero angustiante de partos
uno a uno cada hora en una noche
solitario dolor y gran esfuerzo
sobre blancas blusas que jaló del clóset
Lento su ballet evolucionó al rocío
la semilla se hizo árbol
frutos bruñidos brindó el ramaje
y la perra en su tarea
amoroso ritual de abrir capullos

Seis machos y una hembra
mojado pelamen
resbalaban uno a uno
encerrados en burbuja de placenta
plástica transparente
y pesaroso recuerdo
era la perra que yo no quería

Empapada de esfuerzos y temblores
helado sudor
tensos músculos tensa pelambre
improbable emisión de alguna queja
y afuera extraño cielo estrellado
Admiré en sus ojos un mar de calma
el manejo ideal de sus acciones

Pesaba la perra que yo no quería
Fieros colmillos
roían suave a perforar las burbujas
vaciarlas de rumorosa placenta transparente
que las crías recibieran al fin
su primer obsequio lejos del vientre
sintieran el aire entrando como aliento
las bondades del olfato a conciencia
palparan su fuerza impostergable
y grabada quedara la lección primera
cómplices de vida son el aire y los sentidos

Agua con esponjas
delicado paño y jabón oloroso
maternal rosada lengua lamía y lamía
siete pequeños cuerpos peludos
dejó impecables
pelo brillante peinaditos de uno en uno

Patas tembleques
ojitos aun ciegos
se alejaban y en laberintos vuelta y vuelta
y hocico de dientes salidos
jalándolas al concierto de ternura
tibio sabor de sus propios pezones

Atenta vigilia
sin descanso ni un instante
el plato lleno la perra en ayuno
extenuada
débil
repartiendo en siete partes
su bocadillo entre las crías

La perra me daba lecciones
la perra que yo no quería


EN SU ROSTRO LA LUNA

Una hora la tuve a un paso
portadora de ternura inefable
prendida del abultado pecho

Solecito que alumbra las noches
y el desvelo continuo
con una succión bulliciosa

Parpadea y desfilan los astros
llueven luciérnagas
cuando abre sus ojos vivaces

Arrulla la casa antes desierta
reorienta la luz
da brillo al tiempo y su brújula

Abre sus gordas manitas
revuelan los sueños
se atomiza la indiferencia

Rebelde de nacimiento
aprieta los puños
y chilla hasta ser atendida

© Carlos Vargas Guevara
De "EL Desconcierto" (México, 2012)
.

martes, 7 de febrero de 2012

Norma Segades - Manias (Argentina)


LOS JUBILADOS.

“Ha cambiado este país pero los dioses siguen exigiendo
sacrificios humanos cada día.”
... Livia Díaz (México)

En aras de qué dioses habrán de aniquilar sus esperanzas
cuando se oculte el día sobre el perfil del mundo
y no encuentren jornales que defiendan sus vísceras desgarradas de pena
y estalle el sacrificio
ante los ojos de la indiferencia,
ante la furia seca del verdugo.
En qué altares sin nombre
se alzará la obsidiana que desnuque sus sueños de víctimas sitiadas.
En qué piedra solemne, ebria de codornices,
perpetrarán los ritos de sus muertes, repudio tras repudio.

Por cuáles acueductos, cuáles horrendas jícaras de cuarzo
derivará su sangre, su silencio profundo.
Hacia dónde sus coágulos de asombro desvelado por las voces del miedo.
Hacia dónde sus huellas.
Hacia dónde el honor que les saquearon
a golpes de vergüenzas y perjurios.
Sus gestos naufragantes
orillan los confines donde anda la impotencia lacerando el olvido,
confirmando la infamia del martirio alevoso,
tensando las urdimbres que restauren sus hilachas de orgullo.

Eternos desterrados de los siempre lejanos paraísos,
admitiendo la sombra como único refugio,
sabiendo que sus días habrán de ser iguales a todas sus miserias,
igual en los colmillos,
igual en el linaje condenado,
en la cruel dinastía del mendrugo.
Después de haber cavado,
después de haber construido los rotundos cimientos de esta patria injuriosa
que no respeta rostros de intensas cicatrices
acorralados por centurias ciegas en mitad del crepúsculo.

© Norma Segades - Manias (Santa Fe, Argentina)
De su libro "Desde otras voces"

miércoles, 18 de enero de 2012

María Elena Walsh (Argentina)


PALOMAS DE LA CIUDAD

Palomitas sin palomar,
la Plaza de Mayo no es buen lugar,
porque nunca se sabe cuándo
va a desbandarlas el temporal.
El Palacio Color de Rosa
cambia de humor como el mar.

Palomitas que ven pasar
a la historia patria por la ciudad
saben bien que unos siembran vientos
y otros cosechan la tempestad.
El que vive por las cornisas
temprano aprende a temblar.

Palomitas qué amigas son
de niños y viejos que toman sol,
reconocen que no es lo mismo
gente con bombo que con tambor,
el timbal de los granaderos
que el retumbar del cañón.

Al posarse en la Catedral
de las criaturas qué pensarán.
Un mal día les tiran balas
y al otro día migas de pan.
Muchos años la primavera
huele a granada de gas.

Rama de olivo
y de laurel
lleven a la Pirámide
celebrando por una vez
que se fueron los cazadores
y que ya nunca van a volver.

María Elena Walsh (1930-2011)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Fina Warschaver (Argentina)


EPITAFIO EN MOVIMIENTO

Voy a morir sin dejar rastro,
menos que el caracol ovillado en su membrana,
menos que el aliento condensado en la ventana,
menos que la ojera del guijarro en el estanque,
menos que el latido de la almeja en la arena,
menos que la voluta de la pluma en el aire,
menos que el humo que empaña la mañana.

Ah, si fuera
estrella de nieve en el vidrio del recuerdo,
rosa náutica en el mar del pensamiento,
vela enamorada del viento, pasaría
como espectro de luz en la semana y dejaría
el color de cada día. Pero
voy a morir sin dejar rastro.

Fina Warschaver (1910-1989)

(Del poemario inédito "Color de siete días")
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martes, 8 de noviembre de 2011

Tomás Segovia (España)


LA MÚSICA


A Alicia Urreta

No se ve por ningún lado la fuente de silencio
el estanque de sombra la secreta semilla de tiempo
de donde ella ha debido levantarse
sigilosa descalza alada
mujer blanca y desnuda con un antifaz negro
en su danza de suspiros jugando con el fuego
música silencio viviente tesoro de irónicas monedas puras
chorro de enigmas deslumbrantes surtidor de inquietud
música boca sellada diosa que nada dice
por qué me clavas en el alma este imposible
de qué me estás hablando
qué atávica locura quieres hacerme confesar
qué serpiente dormida quisieras despertarme
adónde me arrastras por este túnel en que has convertido el tiempo
no te rías no huyas deja de socavar la tierra bajo mis pies
adónde quieres precipitarme
música abismo luminoso insidioso amor
música vibración de la ausencia lluvia de heridas
lluvia de claros venenos
lluvia de mudas preguntas sin respuesta
por qué me encadenas así al latido del tiempo
ah insensata avasalladora soy tu esclavo sonámbulo
espérame déjame tocarte enloquezco de libertad
dónde tenía yo estas oscuras entrañas que me acaricias
dónde estaba mi pureza límpida como el rayo
y que recibo ahora de tus manos de agua
música radiante de confusión
mina de luz lenguaje que gravita y gira
lenguaje astral silencio al fin solar
lenguaje movedizo bandada de señas y de risas
sigue durando no te acabes vive
sigue sigue fundando este imperio de éter
no te mueras fuera de ti apenas toque el mundo
va a disiparse este bloque de bondad que ha hecho de mí tu amor
espera llama helada no te vayas
acaba de decir la última sílaba termina esa palabra
materialízate detente formula ya el enigma
qué dices qué decías
ah no me arrebates ya tan fugitivo este blanquísimo dolor...

© Tomás Segovia
(1927-2011)
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martes, 1 de noviembre de 2011

Cristina (Uruguay)


PIEDRA Y ARENA

En la arena blanca sobre la piedra
la agonía juega feroz batalla para ganarle a la alegría.
Reflejada en tu mirada incierta
descubro que la soledad exprime su último aliento.
Me quedo como piedra estable,
contemplando tus pupilas sobre las mias.

Revocando los instantes
la piedra se deshace en miles de partículas diminutas,
mientras tu corazón pequeño se volvía
como arena en el desierto, volátil y débil al viento,
la piel se rasgaba de tanto deseo.

La euforia se instala en un momento
y tu voz grave y atrevida
retumba estrepitosa en mis oídos;
yo perdía la calma y vos los sentidos.
Acorralados en nuestros pasos desenfrenados
caminamos de esquina a esquina,
viendo la piedra fundirse en la arena
como volcán encendido.

Retomando el aliento...

Tu soplo sobre el mío trae aroma fresco,
tu piel de ángel desnudo
y la arena blanca sobre la piedra.

© Cristina
http://perfumederosas-cristina.blogspot.com/
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domingo, 30 de octubre de 2011

Alberto Peyrano (Argentina)


SAMAIN (NOCHE DE MUERTOS)

(Homenaje a Samain, festividad celta que dio origen a la actual Halloween)

La alegría se ha metido por los ojos
en la noche de Samain allá en la aldea,
hoces de oro acumulan en montones
las ramas del muérdago sagrado,
y un instante de orgía en la mirada
es promesa para el mundo eterno.
Cernunnos contempla silencioso
sabiendo que sus hijos lo agasajan,
en sus manos luce con orgullo
la bolsa con el oro y la serpiente,
-la muerte con la vida fusionadas-
en esa noche febril que ya comienza.
Las calaveras de los que se fueron
se engalanan con rápidos colores
que les pintan sonrisas y visiones
-promesas anheladas para los que quedan.
La luna en alto cielo se pasea
contemplando a su pueblo en el festejo
y espera, mirando hacia el naciente,
sus desposorios con el Padre Sol.
La aldea se ha dormido. A las llamas
de las velas, los osarios
-silenciosos testigos del pasado-
saben que otra vez la Madre Tierra
no abandonará a sus hijos en la helada.

© Alberto Peyrano
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miércoles, 26 de octubre de 2011

José Luis Cano Gil (España)


MANIFIESTO

Tienes derecho a amar y odiar
Tienes derecho a hacer y no hacer
Tienes derecho a decir sí y decir no
Tienes derecho a probar y equivocarte
Tienes derecho a reír y llorar
Tienes derecho a ponerte furioso
Tienes derecho a disfrutar del placer
Tienes derecho a no culparte
Tienes derecho a sentir y pensar diferente
Tienes derecho a actuar de otro modo
Tienes derecho a no sentir lo que ellos esperan
Tienes derecho a expresarte
Tienes derecho a sufrir miedo y dudas
Tienes derecho a elegir por ti mismo
Tienes derecho a ser feliz (o infeliz)
Tienes derecho a ser débil (o grande)
Tienes derecho al amor
Tienes derecho a ser respetado
Tienes derecho a que no te mutilen
Tienes derecho a sublevarte
Tienes derecho a no callar ni mentir
Tienes derecho a no ser el esclavo de otro
Tienes derecho a odiar a tus padres (y a no ser su muñeco)
Tienes derecho a empezar en otra parte
Tienes derecho a ser como eres
Tienes derecho a crecer y volar
Tienes derecho a triunfar
Tienes derecho a amarte.

© José Luis Cano Gil
Psicoterapeuta y Escritor
Barcelona, España
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domingo, 23 de octubre de 2011

Enrique Estrázulas (Uruguay)


MEMORIAL DEL OTOÑO

Y me acuerdo de ti

en el desvaneo de esta calesita de insomnios
en la más rocosa región del pensamiento
pero también me acuerdo
de ti
tirado bajo crujientes arboledas
en donde miro triste caer la lenta flor
que no estuvo en tu pecho

Cómo me acuerdo ahora
intensamente ahora
bullente y solo
cómo me acuerdo ahora de ti
de cómo eras

Me acuerdo tanto que al pensar te soplo
aquel rumor dorado en tu cabeza
ese latir callado de tu boca
a punto de decir lo que no oigo

Cómo quisiera oír tu corazón
tan encendido siempre entre tus piernas
bajo el halo a vendimia de tus pechos

allí dejaba de cantar mi boca
para beberse tus poemas
allí me hubiera muerto sin sentirlo
una noche cualquiera
como ahora
como esta noche que te ve caer
sobre los bosques que al crujir te ruegan
sobre este hombre con olor a ti

© Enrique Estrázulas
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