ANTES, JAMÁS Y SIEMPRE
Mucho antes de que existiera el antes
y después de que la nada se quedó en el olvido
este corazón ya te había sentido
y por si el jamás no me hubiese permitido haberte conocido
firmé tu nombre en el sol... junto al mío.
Quizás estén para siempre
mis letras estampadas en el fuego permanente
como testimonio de un antes sin olvidos
y de que no vive la nada cuando se siente como se siente
aunque el jamás no permita que llegue a conocerte.
©
Alejandra Oviedo
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