MIRÁ QUE ME IMPORTABAS...
Mirá que me importabas, arisca tierra mía,
displicente, rebelde y abúlica. Mirá...
Ha sido para anécdota creer que te olvidaba
y que tantos desdenes se podían borrar.
Mirá que me importaba tu manera agridulce,
tu socarronería y ese triste mirar
tus álbumes eternos y tus glorias gastadas
que todos conocimos... ¡Si sabremos! Mirá...
Mirá que me importabas... Ya estaba encallecida
la decisión rotunda de no volver jamás...
Y fue verte en el Cerro, tan igual a tu vida,
serena en el ascenso, sin quejas al bajar...
Y fue el troley grandote o el tamboril del Pepe
o la caña sin tiempo de un Fun-Fún que cambió
o ver El Astillero, de la mano de Onetti
o enterarme que Alfredo Zitarrosa murió.
Quiero enterrar mis muertos y resembrarme en hijos
isleros de un paisaje que un día volverá.
¡Mirá que me importabas! Ya estoy haciendo planes...
¡tan callada que estaba mi sangre de oriental!
Juan Carlos Mareco (Pinocho) 1926-2010
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