Una intención estética con la Palabra

Blog creado por Alberto Peyrano
© 2010, Buenos Aires (Argentina)


lunes, 31 de octubre de 2011

Pablo de Rokha (Chile)


CANTO DEL MACHO ANCIANO
(Fragmento)

..... Sentado a la sombra inmortal de un sepulcro,
o enarbolando el gran anillo matrimonial herido
.......... a la manera de palomas que se deshojan
.......... como congojas,
escarbo los últimos atardeceres.

..... Como quien arroja un libro de botellas tristes
.......... a la Mar-Oceáno
o una enorme piedra de humo echando sin embargo
.......... espanto a los acantilados de la historia
o acaso un pájaro muerto que gotea llanto,
voy lanzando los peñascos inexorables del pretérito
contra la muralla negra.

..... Y como ya todo es inútil,
como los candados del infinito crujen en goznes
..........mohosos,
su actitud llena la tierra de lamentos.

..... Escucho el regimiento de esqueletos del gran
.......... crepúsculo,
del gran crepúsculo cardíaco o demoníaco, maníaco
.......... de los enfurecidos ancianos,
la trompeta acusatoria de la desgracia acumulada,
el arriarse descomunal de todas las banderas,
.......... el ámbito terriblemente pálido
de los fusilamientos, la angustia
del soldado que agoniza entre tizanas y frazadas,
.......... a quinientas leguas abiertas
del campo de batalla, y sollozo como un pabellón
.......... antiguo.

..... Hay lágrimas de hierro amontonadas, pero
por dentro del invierno se levanta el hongo infernal
.......... del cataclismo personal, y catástrofes
.......... de ciudades
que murieron y son polvo remoto, aúllan.

...... Ha llegado la hora vestida de pánico
en la cual todas las vidas carecen de sentido,
.......... carecen de destino, carecen de estilo y de
.......... espada,
carecen de dirección, de voz, carecen
de todo lo rojo y terrible de las empresas
.......... o las epopeyas o las viviendas ecuménicas,
que justificarán la existencia como peligro y como
.......... suicidio; un mito enorme,
equivocado, rupestre, de rumiante
fue el existir; y restan las chaquetas solas del
.......... ágape inexorable, las risas caídas
.......... y el arrepentimiento invernal de los excesos,
en aquel entonces antiquísimo con rasgos de santo
......... y de demonio,
cuando yo era hermoso como un toro negro y tenía
.......... las mujeres que quería
y un revólver de hombre a la cintura.

..... Faltan las glándulas
y el varón genital intimidado por el yo rabioso,
.......... se recoge a la medida del abatimiento
.......... o atardeciendo
araña la perdida felicidad en los escombros;
el amor nos agarró y nos estrujó como a limones
.......... desesperados,
yo ando lamiendo su ternura,
pero ella se diluye en la eternidad, se confunde
.......... en la eternidad, se destruye en la eternidad
.......... y aunque existo porque batallo y "mi poesía
.......... es mi militancia",
todo lo eterno me rodea amenazándome y gritando
.......... desde la otra orilla.

.... Busco los musgos, las cosas usadas y
.......... estupefactas,
lo postpretérito y difícil, arado de pasado
.......... e infinitamente de olvido, polvoso y mohoso
.......... como las panoplias de antaño, como
.......... las familias de antaño, como las monedas
.......... de antaño,
con el resplandor de los ataúdes enfurecidos,
el gigante relincho de los sombreros muertos,
.......... o aquello únicamente aquello
que se está cayendo en las formas
el yo público, la figura atronadora del ser
que se ahoga contradiciéndose.

..... Ahora la hembra domina, envenenada,
y el vino se burla de nosotros como un cómplice
.......... de nosotros, emborrachándonos, cuando nos
.......... llevamos la copa a la boca dolorosa,
acorralándonos y aculatándonos contra nosotros
.......... mismos como mitos.

..... Estamos muy cansados de escribir universos
.......... sobre universos
y la inmortalidad que otrora tanto amaba el corazón
.......... adolescente, se arrastra
como una pobre puta envejeciendo;
sabemos que podemos escalar todas las montañas
.......... de la literatura como en la juventud heroica,
.......... que nos aguanta el ánimo
el coraje suicida de los temerarios, y sin embargo
.......... yo,
definitivamente viudo, definitivamente solo,
.......... defnitivamente viejo, y apuñalado de
.......... padecimientos,
ejecutando la hazaña desesperada de sobrepujarme,
el autorretrato de todo lo heroico de la sociedad
.......... y la naturaleza me abruma;
¿qué les sucede a los ancianos con su propia
.......... ex combatiente sombra?
se confunden con ella ardiendo y son fuego
.......... rugiendo sueño de sombra hecho de sombra,
lo sombrío definitivo y un ataúd que anda llorando
.......... sombra sobre sombra.

..... Viviendo del recuerdo, amamantándome
del recuerdo, el recuerdo me envuelve y al retornar
.......... a la gran soledad de la adolescencia,
padre y abuelo, padre de innumerables familias,
raguño los rescoldos, y la ceniza helada agranda
.......... la desesperación
en la que todos están muertos entre muertos,
y la más amada de las mujeres, retumba en
.......... la tumba de truenos y héroes
labrada con palancas universales o como bramando.

..... ¿En qué bosques de fusiles nos esconderemos
.......... de aquestos pellejos ardiendo?
porque es terrible el seguirse a sí mismo cuando
.......... lo hicimos todo, lo quisimos todo,
.......... lo pudimos todo y se nos quebraron
.......... las manos,
las manos y los dientes mordiendo hierro con
.......... fuego;
y ahora como se desciende terriblemente de
.......... lo cuotidiano a lo infinito, ataúd por ataúd,
desbarrancándonos como peñascos o como caballos
......... .mundo abajo,
vamos con extraños, paso a paso y tranco a tranco
.......... midiendo el derrumbamiento general,
calculándolo, a la sordina,
y de ahí entonces la prudencia que es la derrota
.......... de la ancianidad;
vacías restan las botellas,
gastados los zapatos y desaparecidos los amigos
.......... más queridos, nuestro viejo tiempo, la época
y tú, Winétt, colosal e inexorable.

..... Todas las cosas van siguiendo mis pisadas
.......... ladrando desesperadamente,
como un acompañamiento fúnebre, mordiendo
.......... el siniestro funeral del mundo, como
.......... el entierro nacional
de las edades, y yo voy muerto andando.
.......... Infinitamente cansado, desengañado, errado,
con la sensación categórica de haberme equivocado
.......... en lo ejecutado o desperdiciado
.......... o abandonado o atropellado al avatar del
.......... destino
en la inutilidad de existir y su gran carrera
.......... despedazada;
comprendo y admiro a los líderes,
pero soy el coordinador de la angustia del universo,
.......... el suicida que apostó su destino a la baraja
de la expresionalidad y lo ganó perdiendo
.......... el derecho a perderlo,
el hombre que rompe su época y arrasándola, le da
.......... categoría y régimen,
pero queda hecho pedazos y a la expectativa;
rompiente de jubilaciones, ariete y símbolo
.......... de piedra,
anhelo ya la antigua plaza de provincia
y la discusión con los pájaros, el vagabundaje y
.......... la retreta apolillada en los extramuros.

..... Está lloviendo, está lloviendo, está lloviendo,
¡ojalá siempre esté lloviendo, esté lloviendo
.......... siempre y el vendaval desenfrenado que
.......... yo soy íntegro, se asocie
a la personalidad popular del huracán!

..... A la manera de la estación de ferrocarriles,
mi situación está poblada de adioses y de ausencia,
.......... una gran lágrima enfurecida
derrama tiempo con sueño y águilas tristes;
cae la tarde en la literatura y no hicimos lo que
.......... pudimos,
cuando hicimos lo que quisimos con nuestro pellejo.

..... El aventurero de los oceános deshabitados,
el descubridor, el conquistador, el gobernador
.......... de naciones y el fundador de ciudades
.......... tentaculares,
como un gran capitán frustrado,
rememorando lo soñado como errado y vil
.......... o trocando en el escarnio celestial del
.......... vocabulario
espadas por poemas, entregó la cuchilla rota del
.......... canto
al soñador que arrastraría adentro del pecho
......... .universal muerto, el cadáver de un conductor
......... .de pueblos,
con un bastón de mariscal tronchado y echando
.......... llamas.

Pablo de Rokha (1894-1968)
.

domingo, 30 de octubre de 2011

Alberto Peyrano (Argentina)


SAMAIN (NOCHE DE MUERTOS)

(Homenaje a Samain, festividad celta que dio origen a la actual Halloween)

La alegría se ha metido por los ojos
en la noche de Samain allá en la aldea,
hoces de oro acumulan en montones
las ramas del muérdago sagrado,
y un instante de orgía en la mirada
es promesa para el mundo eterno.
Cernunnos contempla silencioso
sabiendo que sus hijos lo agasajan,
en sus manos luce con orgullo
la bolsa con el oro y la serpiente,
-la muerte con la vida fusionadas-
en esa noche febril que ya comienza.
Las calaveras de los que se fueron
se engalanan con rápidos colores
que les pintan sonrisas y visiones
-promesas anheladas para los que quedan.
La luna en alto cielo se pasea
contemplando a su pueblo en el festejo
y espera, mirando hacia el naciente,
sus desposorios con el Padre Sol.
La aldea se ha dormido. A las llamas
de las velas, los osarios
-silenciosos testigos del pasado-
saben que otra vez la Madre Tierra
no abandonará a sus hijos en la helada.

© Alberto Peyrano
.

miércoles, 26 de octubre de 2011

José Luis Cano Gil (España)


MANIFIESTO

Tienes derecho a amar y odiar
Tienes derecho a hacer y no hacer
Tienes derecho a decir sí y decir no
Tienes derecho a probar y equivocarte
Tienes derecho a reír y llorar
Tienes derecho a ponerte furioso
Tienes derecho a disfrutar del placer
Tienes derecho a no culparte
Tienes derecho a sentir y pensar diferente
Tienes derecho a actuar de otro modo
Tienes derecho a no sentir lo que ellos esperan
Tienes derecho a expresarte
Tienes derecho a sufrir miedo y dudas
Tienes derecho a elegir por ti mismo
Tienes derecho a ser feliz (o infeliz)
Tienes derecho a ser débil (o grande)
Tienes derecho al amor
Tienes derecho a ser respetado
Tienes derecho a que no te mutilen
Tienes derecho a sublevarte
Tienes derecho a no callar ni mentir
Tienes derecho a no ser el esclavo de otro
Tienes derecho a odiar a tus padres (y a no ser su muñeco)
Tienes derecho a empezar en otra parte
Tienes derecho a ser como eres
Tienes derecho a crecer y volar
Tienes derecho a triunfar
Tienes derecho a amarte.

© José Luis Cano Gil
Psicoterapeuta y Escritor
Barcelona, España
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domingo, 23 de octubre de 2011

Enrique Estrázulas (Uruguay)


MEMORIAL DEL OTOÑO

Y me acuerdo de ti

en el desvaneo de esta calesita de insomnios
en la más rocosa región del pensamiento
pero también me acuerdo
de ti
tirado bajo crujientes arboledas
en donde miro triste caer la lenta flor
que no estuvo en tu pecho

Cómo me acuerdo ahora
intensamente ahora
bullente y solo
cómo me acuerdo ahora de ti
de cómo eras

Me acuerdo tanto que al pensar te soplo
aquel rumor dorado en tu cabeza
ese latir callado de tu boca
a punto de decir lo que no oigo

Cómo quisiera oír tu corazón
tan encendido siempre entre tus piernas
bajo el halo a vendimia de tus pechos

allí dejaba de cantar mi boca
para beberse tus poemas
allí me hubiera muerto sin sentirlo
una noche cualquiera
como ahora
como esta noche que te ve caer
sobre los bosques que al crujir te ruegan
sobre este hombre con olor a ti

© Enrique Estrázulas
.

sábado, 22 de octubre de 2011

Angélica Sonia Barrenechea Arriola (Argentina)


DE PASO


De paso por acá. Casi ni existo.
Empecé a morir el día que he llegado.
El notarlo me ha dado sabiduría y gracia.
De paso nada más disfruto el viento.
Las sales, los olores, las nostalgias.
De paso por acá te siento cerca.
Nos hemos encontrado en otro tiempo.
Vuelvo a la luz si me uno a tu alegría.
La paz que me trasciende me da vida.
La vida es más aún que este estadío.
Me acuerdo, te recuerdo, estás conmigo.
De paso nada más. Un poco incierto.
Juguemos a la ronda en el camino.
De paso nada más. No existe el tiempo.

© Angélica Sonia Barrenechea Arriola
http://www.arteasba.com/
.

viernes, 21 de octubre de 2011

Lenamais (Brasil)


EL ESCONDITE DE NUESTROS BESOS

Una casa encantada
nos guarda un secreto...
la magia de los besos
con mezcla de sabores cada día.
Sorpresa y encanto nos rodea,
la mirada brillante se marea
mientras los cuerpos se estremecen
al sentir un dulce diferente:
sabor de pera rubia,
sabor de café fuerte,
sensualidad de la cereza
que nos pone como niños,
sumada al perfume de las flores
y el vino aturdidor
que traes en los labios
y que embriaga...
haciéndonos flotar...
Surge el día y me sorprendes
con un beso con sabores de la cena
un beso sellado
tropical y caliente
que nos invita a brindar
Y cuando la noche hace su arribo,
los gustos cambiamos
pues llega el burbujeo del champagne
al son de un tintinear...
Una suave cantiga murmura
el deseo de más besos...
el calor de tu cuerpo en el mío...
y el delirio de nuevo comienza...
Todo es mágico en este nido,
donde guardamos sabores, perfumes y deseos
secretos, que los versos del poeta
sueltan al aire matizados de colores
y se elevan en arcoiris
sin que los podamos alcanzar.
Desde la terraza, contemplamos
un nuevo amor que está llegando...

© Lenamais
Versión en castellano: © Alberto Peyrano
.

lunes, 17 de octubre de 2011

Carlos Pezoa Véliz (Chile)


TARDE EN EL HOSPITAL

Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve

Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.

Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve

Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.

Carlos Pezoa Véliz (1879-1908)
.

domingo, 16 de octubre de 2011

HOMENAJE A LAS MADRES, EN SU DÍA


BIEN PUDIERA SER

Pudiera ser que todo lo que en verso he sentido
no fuera más que aquello que nunca pudo ser,
no fuera más que algo vedado y reprimido
de familia en familia, de mujer en mujer.

Dicen que en los solares de mi gente, medido
estaba todo aquello que se debía hacer...
Dicen que silenciosas las mujeres han sido
de mi casa materna... Ah, bien pudiera ser...

A veces en mi madre apuntaron antojos
de liberarse, pero, se le subió a los ojos
una honda amargura, y en la sombra lloró.

Y todo eso mordiente, vencido, mutilado,
todo eso que se hallaba en su alma encerrado,
pienso que sin quererlo lo he libertado yo.

Alfonsina Storni (1892-1938)
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martes, 11 de octubre de 2011

María Rosa León (Argentina)


TIEMPO DE COSECHA

Mi hijo
viajó a Nueva Zelanda
con su mochila
repleta de sueños
y con el único objetivo
de cosechar experiencias de vida.

Gracias a Dios,
cumplió su objetivo
con creces.

Cosechó experiencias
invalorables.
También cosechó
maíz, manzanas,
mandarina, kiwis y uvas
y conoció el significado
de trabajar como jornalero
y vivir como extranjero
en un país del primer mundo.

¿Qué más podría pedir?

© María Rosa León
De: "Otras historias minimalistas"
(LEO - 2011)
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viernes, 7 de octubre de 2011

Laura Beatriz Chiesa (Argentina)


CONCIERTO

El violín repetía virtuosos acordes
y, la mano que lo excitaba,
entretejía movimientos exactos.
La mejilla captaba vibraciones ansiosas.
El oído decodificaba sonidos
de un arco frágil y seguro
que compartía, con su propio dueño,
apostando al acierto.
Llegó el final del compás.
El pentagrama acordó,
con el violín, la llegada del silencio.
Los aplausos –en su delirio- accionaron el telón
y el aire, gozoso, quedó allí
esperando un nuevo movimiento.

© Laura Beatriz Chiesa
de su libro "Besos de Agua"
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miércoles, 5 de octubre de 2011

David Mourão Ferreira (Portugal)


ABANDONO

Por tu libre pensamiento
lejos te fueron a encerrar.
Tan lejos, que mi lamento
no te consigue alcanzar,
y sólo oyes el viento
y sólo oyes el mar.

Te llevaron a medianoche,
la tiniebla todo lo cubría,
fue de noche, en una noche...
de todas, la más sombría.
Fue de noche, fue de noche
y nunca más se hizo día.

Ay! De esa noche, el veneno
persiste en envenenarme,
oigo sólo el silencio
que se quedó en tu lugar.
Al menos, oyes el viento...
Al menos, oyes el mar...

David Mourão Ferreira (1927-1996)

Versión en castellano: © Alberto Peyrano

David Mourão Ferreira homenajeó en este poema a los presos políticos del regimen portugués de Salazar, que eran deportados al Campo del Tarrafal en las islas de Cabo Verde. Luego, Alain Oulman le puso música de fado y fue grabado por Amália Rodrigues, a quien el régimen le prohibió cantarlo.
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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Virginia Faiad (Argentina)


PERFILES

Rueda loca de un mundo inoportuno,
apasionado, absurdo, caprichoso;
soberbio, procaz, intolerante...
altivo, avasallante... impiadoso!
Perfiles “desdibujados” en el tiempo…
Cabalgata incoherente del destino.
Promesas, que jamás han de cumplirse.
Talentos que se mueren y no mueren…
Angustia de siglos “decadentes”,
perdidos en el limbo de las almas,
que agonizan también con sus recuerdos!
Perfiles que se plasman y se olvidan
en la loca caravana de los sueños!
Miradas que se han ido “sin miradas”,
eternas soledades “agobiadas”...
con “limosnas”... ausentes de cariño.
Perfiles para siempre “rescatados”...
y perfiles que duraron lo que fueron.
Antorchas… encendidas en la noche
iluminando la faz del u n i v e r s o…
Cara o seca de perfiles y “perfiles”...
punto abstracto viviendo en punto muerto!
Voces que hablarán “eternamente”...
y voces pobladas de silencio!
Perfiles, perfiles... y “p e r f i l e s”
perdiéndose en la lápida del tiempo
sin dolor, sin rencor... y sin consuelo.
Sin angustia, sin risas... y sin miedos.
Perfiles hermosos... y perfiles “feos”,
perfiles que nos miran de costado.
perfiles que se “duermen” lentamente
para poder soñar con el pasado!!!

© Virginia Faiad
Buenos Aires, Argentina
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martes, 20 de septiembre de 2011

Giovanni Pascoli (Italia)


EL NÁUFRAGO (IL NAUFRAGO)

El mar, en la oscuridad, se hizo maligno. ¡Gritaba
bajo el crujido del fulgor! Ahora,
aquí y allá, brilla su espuma rosada.

Lejos de él, ahora su espuma se dora
en torno a montones de algas. Se derrama
el hálito salado de la nueva aurora.

Van y vienen en un susurro las olas.
Parece que una sube después de la otra
para ver mejor. Y una pregunta, y la otra
responde, espiando entre aquellos montones de algas.

II
¿Quién es? No sé. ¿Quién eres? ¿Qué haces? Nada más.
¿Duerme? No sé. Sí: no se mueve. Y el mar
perennemente se mece delante de él.

Sin darnos cuenta besamos tus ojos abiertos.
¿Qué miras? ¿El viento ha destrozado la nave?
El viento vano que, si existe, ¿ni aparece?

¿Y tú quién eres? Nosotras, casi dóciles esclavas,
nos movemos juntas, morimos aquí juntas
con suave queja...
Somos olas, ola que canta, ola que gime...

III
Tú miras triste. ¡Y entonces era quizás
tuya la voz que parecía maldecir
en plena noche en medio de la tempestad!

Somos olas soberbias, olas sumisas.
Olas y nada más. ¡Es tanta el agua del mar!
Existimos en un instante, y ya nunca más somos las mismas.

Yo soy aquella que se estrelló allá.
Y yo soy aquella que está estrellándose allá.
La ola que gime ahora está allá arriba, canta;
la ola que ríe, llora a tus pies.

IV
Somos aquello que tú eres: no somos.
La sombra del movimiento somos. ¿Y hay olas
también entre ustedes, hijos del rojo Adán?

No hay. Es el viento que agita, confunde,
mezcla, alza, baja; es el viento
que nos aplasta contra los roqueríos y rueda hacia la orilla.

¡Paz! ¡Paz! Volvió la bonanza.
¡Paz! Volvió la serenidad.
Tú duermes y parece que en sueños abres los brazos.
¡Olas! ¡Olas! Ola que va, ola que viene...

Giovanni Pascoli (1855-1912), de "Nuovi Poemetti"

Versión de © Rosemarie Heyn & Lorenzo Peirano (Chile)
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lunes, 19 de septiembre de 2011

José Ángel Buesa (Cuba)


LA SED INSACIABLE

Decir adiós... La vida es eso.
Y yo te digo adiós, y sigo...
Volver a amar es el castigo
de los que amaron con exceso.

Amar y amar toda la vida,
y arder y arder en esa llama.
Y no saber por qué se ama...
Y no saber por qué se olvida...

Coger las rosas una a una,
beber un vino y otro vino,
y andar y andar por un camino
que no conduce a parte alguna.

Sentir más sed en cada fuente
y ver más sombra en cada abismo,
en este amor que es siempre el mismo,
pero que siempre es diferente.

Porque en el sordo desacuerdo
de lo soñado y lo vivido,
siempre, del fondo del olvido,
nace la muerte de un recuerdo.

Y en esta angustia que no cesa,
que toca el alma y no la toca,
besar la sombra de otra boca
en cada boca que se besa...

José Ángel Buesa (1910-1982)
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martes, 30 de agosto de 2011

Oliverio Girondo (Argentina)


SE MIRAN, SE PRESIENTEN...


Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden y se entregan.

Oliverio Girondo (1891-1967)
de "Espantapájaros (al alcance de todos)", 1932
.

miércoles, 24 de agosto de 2011

William Butler Yeats (Irlanda)




EL SEGUNDO ADVENIMIENTO

Dando vueltas y vueltas en la espiral creciente
no puede ya el halcón oír al halconero;
todo se desmorona; el centro cede;
la anarquía se abate sobre el mundo,
se suelta la marea de la sangre, y por doquier
se anega el ritual de la inocencia;
los mejores no tienen convicción, y los peores
rebosan de febril intensidad.

Una revelación se aproxima;
se aproxima el Segundo Advenimiento.
¡El Segundo Advenimiento! Lo digo,
y ya una vasta imagen del Spiritus Mundi
turba mi vista; allá en las arenas del desierto
una figura con cuerpo de león y cabeza de hombre,
una mirada en blanco y despiadada como el sol,
mueve sus lentos muslos, y en rededor planean
sombras de airadas aves del desierto.
Cae la oscuridad de nuevo, mas ahora sé
que a veinte siglos de obstinado sueño
los meció una pesadilla en su cuna,
¿y qué escabrosa bestia, llegada al fin su hora,
se arrastra hasta Belén para nacer?

William Butler Yeats (1865-1939)
Versión de Antonio Rivero Taravillo
.

domingo, 21 de agosto de 2011

Charles Baudelaire (Francia)


LOS GATOS

Los amantes fervorosos y los sabios austeros
gustan por igual, en su madurez,
de los gatos fuertes y dulces, orgullo de la casa,
que como ellos son friolentos y como ellos sedentarios.
Amigos de la ciencia y de la voluptuosidad,
buscan el silencio y el horror de las tinieblas;
el Erebo se hubiera apoderado de ellos para sus correrías fúnebres,
si hubieran podido ante la esclavitud inclinar su arrogancia.
Adoptan al soñar las nobles actitudes
de las grandes esfinges tendidas en el fondo de las soledades,
que parecen dormirse en un sueño sin fin;
sus grupas fecundas están llenas de chispas mágicas,
y fragmentos de oro, cual arenas finas,
chispean vagamente en sus místicas pupilas.

Charles Baudelaire (1821-1867)
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miércoles, 3 de agosto de 2011

María Rosa Rzepka (Argentina)


TELARAÑA


En esta telaraña se entrecruzan
los hilos más variados e inseguros.
En esta telaraña se sumergen
tantas almas cansadas de lo absurdo.
Desde esta telaraña se levantan
mil voces reclamando por futuro.
En la misma telaraña se acomodan
mil oídos cerrados con apuro.

En esta telaraña sin arañas
pasan los días andando siempre a tientas.
Amasando rencor, perdiendo instancias.
Evitando enfrentar a las tormentas.
Maldita telaraña refrenando
la buena voluntad, la pertinencia
de hacernos cargo, de poner el hombro
dejando de llorar sólo hacia afuera.

América Latina está atrapada,
hilos de telarañas la sujetan;
disfrazados de hambre. De miseria.
De corrupción. De odio. Indiferencia.

© María Rosa Rzepka
.

lunes, 1 de agosto de 2011

Matías Herrera (Argentina)


EL MÁRTIR DE LA SELVA

La sangre naranja
del sol de la tarde,
no te quiso perder.

Si... hasta
parecen fantasmas,
las sombras,
que derramó la selva
sobre tu piel.

Perdoname hermano...

Pero nunca ví animal
tan parecido a mi pueblo
y a mi gente.

Pero... no a todos.
Sino la gran minoría
del pueblo poco,
del pueblo humilde,
del pueblo pensante,
el que protesta en silencio,
por que nadie lo escucha.

La gran minoría
del pueblo derrocado
que nunca tuvo trono,
que nunca fue libre,
la del pueblo simple,
el incansable, el loco.

Nuestras tierras... hermano
no son nuestras tierras,
nuestras vidas...
no son nuestras vidas,
nuestros cachorros, hermano,
se mueren de hambre,
hermano perdoname...

"no nos queda más
que la soledad"

¡quien te la puede quitar!

¡Quien iba a creerlo!
¡por las armas
que te dio la vida
te están matando!

Deberías nacer sin piel
para el ojo humano.

Deberían nacer sin ojos
los que te matan,
deberían nacer sin manos
los que disparan,
sin sangre los que torturan,
sin alma...

Sos el mártir de la selva,
hermano, como tantos hombres,
morirás, sin piedad.

Como el pueblo poco,
el que ya te dije
que está en extinción.

Perdoname hermano...

Perdoname por compararte
con tremenda raza.

Ojalá los hombres, un día,
vuelvan a ser animales.

© Matías Herrera
Córdoba, Argentina

Fuente: Red Yaguareté
Desde la Red Yaguareté se está trabajando para que todos los Tigres confinados al cautiverio cobren un sentido y ayuden también de alguna forma a la conservación de aquellos que -gracias a Dios- aún merodean nuestros hermosos montes. Si trabajás en algún Zoológico o establecimiento que tenga Jaguares cautivos y te interesa hacer algo al respecto, contactate con nosotros: info@jaguares.com.ar
.

viernes, 22 de julio de 2011

Raúl Zurita (Chile)


ANTEPARAÍSO


Allá va la que fue mi amor, qué más podría decirle
si ya ni mis gemidos conmueven
a la que ayer arrastraba su espalda por las piedras.
Pero hasta las cenizas recuerdan cuando no era
nadie y aún están los muros contra los que llorando
aplastaba su cara mientras al verla
la gente se decía "Vámonos por otro lado"
y hacían un recodo sólo para no pasar cerca de ella
pero yo reparé en ti,
sólo yo me compadecí de esos harapos
y te limpié las llagas y te tapé, contigo hice agua
de las piedras para que nos laváramos
y el mismo cielo fue una fiesta cuando te regalé
los vestidos más lindos para que la gente te respetara.
Ahora caminas por las calles como si nada de esto
hubiese en verdad sucedido
ofreciéndote al primero que pase
Pero yo no me olvido
de cuando hacían un recodo para no verte
y aun tiemblo de ira ante quienes riendo te decían
"ponte de espalda" y tu espalda se hacía un camino
por donde pasaba la gente
Pero porque tampoco me olvido del color del pasto
cuando me querías ni del azul
del cielo acompañando tu vestido nuevo
perdonaré tus devaneos
Apartaré de ti mi rabia y rencor
y si te encuentro nuevamente, en ti me iré amando
incluso a tus malditos cabrones.
Cuando vuelvas a quererme
y arrepentida los recuerdos se te hayan hecho ácido
deshaciendo las cadenas de tu cuello
y corras emocionada a abrazarme
y Chile se ilumine y los pastos relumbren.

© Raúl Zurita
de "Anteparaíso" (1982)
.

lunes, 18 de julio de 2011

Carmen Rochera (España)


ODA A LA ASTROLOGÍA

Cabalgas a horcajadas, en el templo de Júpiter,
¡Si Saturno te viera...!
disfrutas de Marte,
contemplas la Luna
te tuestas al Sol,
y te comes a Venus... con los ojos.
Mercurio te cuenta ese cuento,
él es todo parloteo...
se aprietan los Nodos... siempre en retroceso,
te acaricia en los sueños el suave Neptuno,
variable y ligero el exaltado Urano,
que corre al rescate de algún ser humano
Plutón desde el Hades grita con pasión,
¡Se hinchan suspiros de un acordeón...!

El cielo estrellado con miles de ellas,
las fijas, famosas, milenarias y tiernas...
los cometas, casas, regencias y exaltaciones
cantan todos a coro... parecen legiones.
El cielo nos habla, nos canta, nos baila,
y nosotros ausentes sin mirar siquiera.
Viviré mil años para exprimirte un conocimiento
tan extenso y delicado,
intérprete seré de tus aledaños,
te contemplaré en la banda del Zodíaco
y por constelaciones navegaré,
pues todo se mueve, y yo, también lo hago.

¡Me encanta esta ciencia de la Astrología!
¡Qué sabia, que pura, maravilla mía!
te aprendo, y te emprendo, por puro goce,
observarte quiero, desde la ventura,
seré aventurera y súbdita tuya.
¡El cielo esta vivo!
gritaré a todos los que quieran oírlo,
aquellos que no crean, ¡apartad os digo!
pues defenderé mis principios hasta el sacrificio,
otros antes que yo, dieron ya su vida…

Yo seguiré atenta a cada paso…
viene bien un guardián,
que vigile con esmero,
para seguir por la lucha de nuestra cultura.
Y mirar al cielo, al reloj solar y al segundero lunar,
con sus fases y recorridos en todos los grados,
miraré los genios, las esferas, tránsitos y revoluciones,
dejando el mejor legado de pasado rescatado,
y las nuevas mentes tendrán mejor marco,
para descifrar...
ésta ciencia Hermética de la antigüedad.

© Carmen Rochera
http://estudiosastrologicos.blogspot.com/
.

miércoles, 29 de junio de 2011

Mabel Segurado (Argentina)


DELIRIO

Con mi angustia tan vieja que ya sabe a locura
me he volcado en la calle fantasmal y nocturna.

Es tarde.
Treinta cuadras y saben
de mi marcha sin rumbo,
con el paso constante,
con el paso incansable,
y los ojos perdidos en mi abismo profundo...

Yo no veo en la feria de las calles sus luces,
yo no escucho sus ruidos...
Mas hay ruidos y luces
infernales... sombríos...
En el alma distante.

Toda imagen que llega
en mi mundo se esparce
como en un torbellino
juguetona y cambiante...

Voy huyendo de todo porque en todo te encuentro
y al quedar en silencio
en vehemente carrera de retorno te busco
¡Y mil veces te encuentro!

¡Y otras tantas te huyo!

Ya mi sangre hecha fuego
ha quemado mis venas...
En mis labios hay fiebre;
y mis manos se elevan
en procura del cielo
¡Mientras grito tu nombre más allá de una estrella!

La ansiedad me enloquece
y se torna en condena,
por amarte más veces de lo que he de quererte,
por osar evadirme de las cosas terrenas...

Es tarde
Treinta cuadras ya saben
de mi marcha sin rumbo
de mi paso constante;
y mis ojos perdidos en abismo profundo...

© Mabel Segurado
De "Poesía compartida" (Ed. Amaru)
.

domingo, 26 de junio de 2011

Félix Luna (Argentina)


ALFONSINA Y EL MAR

Por la blanda arena que lame el mar,
su pequeña huella no vuelve más.
Un sendero sólo de pena y silencio
llegó hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas
llegó hasta la espuma.

¡Sabe Dios qué angustia te acompañó!
¿Qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte, arrullada en el canto
de las caracolas marinas?
La canción que canta
en el fondo oscuro del mar,
la caracola.

Te vas, Alfonsina, con tu soledad...
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de mar
te requiebra el alma y la está llamando...
Y te vas hacia allá. como en sueños
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos
harán una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua
van a jugar pronto a tu lado.

"Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz.
Y si llama él, no le digas que estoy,
dile que Alfonsina no vuelve.
Y si llama él, no le digas nunca
que estoy, dí que me he ido".

Te vas, Alfonsina, con tu soledad...
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de mar
te requiebra el alma y la está llamando...
Y te vas hacia allá. como en sueños
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Félix Luna (1925 - 2009)

Este poema es letra de la famosa zamba, cuya música fue compuesta por Ariel Ramírez (1921-2010) para su serie "Mujeres Argentinas"
.

sábado, 18 de junio de 2011

Pedro Calderón de la Barca (España)


MONÓLOGO DE SEGISMUNDO

Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Del 2º Acto de "La Vida Es Sueño"

Pedro Calderón de la Barca (1600-1681)
.

miércoles, 8 de junio de 2011

Marisa Ester Spessot de Casadei (Argentina)


ALGUNAS NOCHES…

   Algunas noches me embarco en la ausencia...
   cerco mi soledad
   la celebro
   la amo
   hasta transformar todo en el rostro soñado...

   Algunas noches suelto las amarras de mis recuerdos,
   y mi alma
   abraza los rincones del olvido
   hasta sentirte a mi lado...

   Algunas noches me siento en el sillón de tu presencia
   extiendo mis manos
   esperando las tuyas...
   y el silencio me responde...

Gracias por dejarme gotas de dulzura... perfume a nostalgia... caricias de recuerdos

Poema ganador del Primer Premio Género Poesía en el Primer Certamen Provincial “LUCRECIA FAVOT 2010” – Beravebú (sta. Fe) 2010

© Marisa Ester Spessot de Casadei
(Chañar Ladeado, Sta. Fe, Argentina)
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viernes, 3 de junio de 2011

Juan Carlos Mareco (Uruguay)


MIRÁ QUE ME IMPORTABAS...

Mirá que me importabas, arisca tierra mía,
displicente, rebelde y abúlica. Mirá...
Ha sido para anécdota creer que te olvidaba
y que tantos desdenes se podían borrar.

Mirá que me importaba tu manera agridulce,
tu socarronería y ese triste mirar
tus álbumes eternos y tus glorias gastadas
que todos conocimos... ¡Si sabremos! Mirá...

Mirá que me importabas... Ya estaba encallecida
la decisión rotunda de no volver jamás...
Y fue verte en el Cerro, tan igual a tu vida,
serena en el ascenso, sin quejas al bajar...

Y fue el troley grandote o el tamboril del Pepe
o la caña sin tiempo de un Fun-Fún que cambió
o ver El Astillero, de la mano de Onetti
o enterarme que Alfredo Zitarrosa murió.

Quiero enterrar mis muertos y resembrarme en hijos
isleros de un paisaje que un día volverá.
¡Mirá que me importabas! Ya estoy haciendo planes...
¡tan callada que estaba mi sangre de oriental!

Juan Carlos Mareco (Pinocho) 1926-2010
.

jueves, 2 de junio de 2011

John Donne (Inglaterra)


¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS?

¿Quién no echa una mirada al sol
cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos
del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana
cuando por alguna muerte tañe?
¿Quién puede desoír esa campana
cuya música lo traslada fuera de este mundo?
Ningún hombre es en sí
equiparable a una isla;
todo hombre es un pedazo del continente,
una parte de tierra firme;
si el mar llevara lejos un terrón,
Europa perdería
como si fuera un promontorio.
Como si se llevara una casa solariega
de tus amigos o la tuya propia.
La muerte de cualquier hombre me disminuye,
porque soy una parte de la humanidad.
Por eso no preguntes nunca
por quien doblan las campanas,
Están doblando por ti.

John Donne (1572-1631)
.

lunes, 23 de mayo de 2011

Luis Cané (Argentina)


ELOGIO A LAS NOVIAS DEL BARRIO DE FLORES

El que tenga corazón
gastado en falsos amores
búsquese una novia en Flores
y hallará su salvación.

Es fama que son sencillas
y alcanzan todas buen fin
aunque abusan del carmìn
que se dan en las mejillas.

Con modo pueril y tierno
piden promesas formales,
y como ellas son leales
ofrecen amor eterno.

Mejor que bajo cerrojos,
con su mirada tendida
me guardan toda la vida
en la cárcel de sus ojos.

Cuando empiezan a soñar
- ya en edad de los juguetes-
las atraen los cadetes
del Colegio Militar.

Después tienen la ilusión
de principescos amados,
mas se casan con empleados
del Banco de la Nación.

Son hermanitas menores
de las estrellas del cielo,
nada al dolor da el consuelo
de sus ojos soñadores.

Cada una en su corazón
guarda memoria secreta
de algùn martes de retreta
en la Plaza Pueyrredòn.

En sus almas puras arde
cual un cirio en un altar,
el recuerdo familiar
de Las Rosas de la Tarde

Para embellecer su vida
de las calles ciudadanas,
vienen todas las semanas
a lucirse por Florida.

Cuando piden la merced
de apurar su matrimonio
colocan a San Antonio
vuelto contra la pared.

Más que con recias razones
de intransigente porfía,
con versos de antología
se ablandan sus corazones.

No tienen la pretensión
de las chicas de Belgrano,
son profesoras de Piano
o de Corte y Confecciòn.

Luis Cané (1857-1957)
.

martes, 3 de mayo de 2011

Homero Manzi (Argentina)


DEFINICIONES PARA ESPERAR MI MUERTE


Puedo cerrar los ojos
lejos de las pequeñas sonrisas que conozco.
Escuchando estos ruidos recién llegados.
Viendo esas caras nuevas.
Como si de pronto
los mil lentes de la locura
me trasladaran a un planeta ignorado.
Estoy lleno de voces y de colores
que juraron acompañarme hasta la muerte
como amantes resignadas
al breve paso de mi eternidad.
Sé que hay recuerdos que querrán abandonarme
sólo cuando mi cuerpo hinche un hormiguero sobre la tierra.
Sé que hay lágrimas largamente preparadas para mi ausencia.
Sé que mi nombre resonará en oídos queridos
con la perfección de una imagen.
Y también sé que a veces dejará de ser un nombre
y será un par de palabras sin sentido.
Estoy lleno de voces y de colores.
Unas veces recogidos en el sonambulismo
de la marcha.
Otras, inventados tras mi propia soledad.
Con ellos se integrará un cortejo final de despedida.
Se cambiarán en lágrimas y palabras piadosas.
Pero hoy, en medio de lo que todavía no he podido amar;
evoco a los marinos encerrados en las paredes altas dela tormenta;
a los soldados caídos sobre hierbas lejanas;
a los peregrinos que duermen bajo la sombra de árbolesinnominados;
a los niños que yacen contemplando el yeso de los hospitales
y a los deseperados, que entregan el último gesto
frente al paisaje final e instantáneo de la demencia.

Homero Manzi (1907-1951)

Homenaje de este blog a uno de los mayores poetas del tango en el 60º aniversario de su partida
.

lunes, 2 de mayo de 2011

Pedro Salinas (España)


LA VOZ A TI DEBIDA

Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reloj
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.

Pedro Salinas (1891-1951)
.

domingo, 1 de mayo de 2011

HASTA SIEMPRE MAESTRO!


ERNESTO SÁBATO
R.I.P.
Argentina, 1911-2011


EL TÚNEL (fragmentos)

"Fué una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fué una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados. "

"A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad."

"Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento. La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente. Sentí que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca. -Nunca más, nunca más- pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo. "

© Ernesto Sábato

viernes, 29 de abril de 2011

Kika Barrios (Argentina)


A LA MADRE TIERRA

Quiero fundirme en tu vientre, Madre Tierra,
para saciar en ella mi apetito,
y bucear en tus humus milenarios
las antiguas magias y los ritos.

Esa magia sin límites extendida,
sin fronteras, que dejaste grabadas a tus hijos
que desperdiciaron inconcientes
al volverse soberbios de poder,
de lujuria y placer (los Atlantes),
olvidando lo amados que habían sido.

Quiero hundirme en tu seno Madre Tierra,
para beber de tus entrañas los secretos
y fundirme en tus llamas sanadoras
para sentir el amor piel con piel.

Quiero ser una contigo en esta lucha
para derribar los miedos, las angustias,
la escasez, la soberbia, la locura,
y plantar sensatez en nuestras mentes
para gozar la abundancia y el placer
de amar y ser amado.

Es Amor la clave, y he sentido,
en tu corazón latiendo,
cual tropeles libres y salvajes
que invadieron tus arterias repitiendo
"Es Amor, la clave, es Amor".

¿No lo sientes hijo, en tu frente?
¿No lo sientes, hijo, en el alma?
¿No lo sientes, hijo, en tu cuerpo,
que el Señor predijo en sus plegarias?
Cielo, Tierra y Universo unidos
por amor, en estos tiempos,
sería la clave más perfecta.

No encontraremos en la parte externa,
no encontraremos en caminos inciertos,
no encontraremos en disertaciones fatuas.
El camino es directo al corazón.

Es fundirnos siendo uno con nuestro interior
para absorber, dichosos y pletóricos,
y sentir y saber que ya tenemos
tanta Luz y Sabiduria, tanto Amor.

¡Quiero libar las mieles de tu pecho!
¡Quiero saciar mi sed impetuosa?
¡Quiero tenerte apretada entre mis brazos
para decirte lo mucho que te amo,
que necesito estar unida a tus lazos.

Quiero ser el ser que estás gestando
y renacer en el Nuevo Amanecer.

© Kika Barrios
Río Gallegos (SC, Argentina)

Homenaje de este blog a la Madre Tierra en su día (22 de abril) y agradeciendo la valiosa colaboración de la Sra. Kika Barrios
.

jueves, 28 de abril de 2011

Belisario Roldán (Argentina)


LA PÁGINA BLANCA

Un poeta joven de la dulce Francia
que lleva sin mengua su estirpe gloriosa,
ha elegido en versos de suave fragancia,
como la más bella, la página rosa.
Yo elijo la blanca... Amo la blancura
que es una infinita síntesis del día;
adoro ese tono que evoca la albura
llena de bondades de la Eucaristía...
No es sólo la gama de las inocencias
los tiernos jazmines, los lirios triunfales
las hostias sagradas y las transparencias
de los armoniosos corderos pascuales.
No es sólo ese cándido y puro fulgor
que en nobles pedazos engendra Carrara
y que una "Sinfonía en Blanco Mayor"
inspiró a otra lira francesa y preclara.
Un canto más níveo que la estepa rusa,
un canto muy blanco, muy blanco y muy frío
y a cuyo contacto se animó la musa
tres veces bendita de Rubén Darío...
No es sólo la nieve, los cirios, la luna
y el fondo divino que brilla en la tez...
¡Es blanca, muy blanca, señora, la cuna,
y es blanca, muy blanca, también la vejez!
Vestidos de blanco venimos al mundo,
de blanco dejamos después sus umbrales,
y en el intermedio lírico y profundo
son blancos, muy blancos, los velos nupciales...
y las almas santas- esas criaturas
que llevar parecen alas en el flanco-
las almas sin mancha, solemnes y puras,
sabedlo, señora: son almas en blanco!

Belisario Roldán (1873-1922)
.

martes, 12 de abril de 2011

Efraín Huerta (México)


LA MUCHACHA EBRIA

Este lánguido caer en brazos de una desconocida,
esta brutal tarea de pisotear mariposas y sombras y cadáveres;
este pensarse árbol, botella o chorro de alcohol,
huella de pie dormido, navaja verde o negra;
este instante durísimo en que una muchacha grita,
gesticula y sueña por una virtud que nunca fue la suya.

Todo esto no es sino la noche,
sino la noche grávida de sangre y leche
de niños que se asfixian,
de mujeres carbonizadas
y varones morenos de soledad
y misterioso, sofocante desgaste.

Sino la noche de la muchacha ebria
cuyos gritos de rabia y melancolía
me hirieron como el llanto purísimo
como las náuseas y el rencor,
como el abandono y la voz de las mendigas.

Lo triste es este llanto, amigos, hecho de vidrio molido
y fúnebres gardenias despedazadas en el umbral de las cantinas
llanto y sudor molidos, en que hombres desnudos, con sólo negra barba
y feas manos de miel se bañan sin angustia, sin tristeza:
llanto ebrio, lágrimas de claveles, de tabernas enmohecidas,
de la muchacha que se embriaga sin tedio ni pesadumbre,
de la muchacha que una noche
y era una santa noche me entregara su corazón derretido,
sus manos de agua caliente, césped, seda,
sus pensamientos tan parecidos a pájaros muertos,
sus torpes arrebatos de ternura,
su boca que sabía a taza mordida por dientes de borrachos,
su pecho suave como una mejilla con fiebre,
y sus brazos y piernas con tatuajes,
y su naciente tuberculosis,
y su dormido sexo de orquídea martirizada.

Ah, la muchacha ebria, la muchacha del sonreír estúpido
y la generosidad en la punta de los dedos,
la muchacha de la confiada, inefable ternura para un hombre,
como yo, escapado apenas de la violencia amorosa.

Este tierno recuerdo siempre será una lámpara frente a mis ojos,
una fecha sangrienta y abatida.

¡Por la muchacha ebria, amigos míos!

Efraín Huerta (1914-1982)
.

viernes, 8 de abril de 2011

Carlos Miguel Tillet (Argentina)


MUCHACHA DE OTOÑO

Sólo se ve la figura
cuando el árbol se desnuda
formando para tus pies
un camino dorado.
El cielo gris ha quedado
puesto que tú has llegado,
tu tristeza es alegría
para todos los que aman.
Muchacha de otoño
regresa ya...
que los pájaros te extrañan.
El viento trae un canto,
un canto de alegría,
parece que estás por llegar
en estos días.
Muchacha de otoño
regresa ya...
Que los pájaros te extrañan.

© Carlos Miguel Tillet (1954 - Desaparecido durante la dictadura militar en 1976)
De su libro "Desde el silencio"
.

martes, 29 de marzo de 2011

Vicente Aleixandre (España)


SE QUERÍAN

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

Vicente Aleixandre (1898-1984)
.

viernes, 25 de marzo de 2011

Patricia Téllez (Chile)


CÓMO ME DUELE TU NOMBRE

Cómo me duele tu nombre
cuando lo llamo
como súplica viviente...
en mi garganta dolorida.

Se atraganta como espina
hiriendo mi ser y acaso
hasta hacer sangrar la angustia
en esta pobre alma mía.

Cómo me duele tu nombre
cuando lo llamo
desde la frágil sombra
de mi soledad perdida.

Entre las tinieblas de un fugaz ocaso
como un jardín de rosas
en mi pecho marchitas.

Ay...cómo duele tu nombre
en mi quebranto
llanero de mis sombras benditas
donde tejo mis lamentos, y mis pesares
simulando que es la luz de tu sonrisa.

Cómo me duele tu nombre
en mis entrañas
en la soledad de mi noches heridas.
cae como si fuera una ahorcajada
que va empuñando la vida mía,

Tú eres rey en mi baraja de ensueños
que vas rimando mi profecía...
Yo...Yo sólo soy la angustia, la sola angustia
de seguirte amando todavía

Entre las tinieblas de un fugaz ocaso
me ha desangrado el pecho en carne viva
tu nombre al igual que tu retrato
se me han clavado aquí, como una espina

Y me duele tanto cuando lo llamo
como mis ojos al contemplar tu sonrisa
en aquel retrato enamorado
donde atrapó a tus ojos
la existencia mía...

Y pensar que te quiero tanto
como nunca te han querido en esta vida
Cómo...me duele tu nombre cuando lo llamo
menestral en mi tierra enardecida

Ese amor que duele de tanto amarte
desde mi sed carnal atardecida...
ese amor que duele al desahogarse
entre las sedas de tu voz...aquí prendidas.

Chusca que se arremete
desde la arena de tus pupilas
cuando miro tu retrato y contemplo
que miran con tantas lejanías...

Oh...la ausencia de tus ausencias
azota marejadas en mi vida
azota mi alma que se consuela
buscando un refugio en tu sonrisa...

Cómo me duele tu nombre
cuando lo llamo
que en mi garganta sangra como una herida.
y saboreo la amarga sal de mis nostalgias
por seguirte amando todavía...

© Patricia Téllez
De su libro "Los salones del alma"
.

martes, 15 de marzo de 2011

Juan Gelman (Argentina)


GOTÁN

Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.

Atención, atención, yo gritaba atención,
pero ella invadía como el amor, como la noche.
Las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.

Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.

Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me maté,
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por la última vez.

© Juan Gelman
.

jueves, 3 de marzo de 2011

Tomas Venclova (Lituania)


COMENTARIO

Lo primero, aunque cueste, es venerar la lengua;
humillada en los renglones de la prensa, en falsas necrológicas,
en sombrías alcobas asfixiantes, en delaciones, en el griterío del
mercado,
en las trincheras, en esquinas malolientes, en infames teatruchos,

en interrogatorios y en paredes de urinarios.
En edificios grises donde alambradas de acero custodiaban
un sinfín de escaleras, donde ya no es el hombre, sino el tiempo,
quien determina cuándo debe llegar el momento de la muerte;

deshilachada, ronca y torpe por el bullicio
y la rabia. Venerar, pues, la lengua,
exiliada en la tierra con nosotros, de manera
que incluso en ella encuentra su reflejo,

el verbo originario, engendrado en otros universos.
Nos fue dado para distinguirnos de la arcilla,
la palma y el tordo, y tal vez, por qué no, de los ángeles,
para entender mejor las cosas al nombrarlas.

Aquellos que esperan recuperar el espacio perdido
purificando la lengua han de tener muy en cuenta
que el fracaso les acecha en cada esquina. Porque sabido es
que las puertas se van alejando cuanto más te aproximas a ellas;

el don compensa la pérdida; lo construido
pronto será un montón de ruinas. Y jamás llegarás a un paraíso extranjero
–porque muchos son los paraísos–. Quien un día lo alcanza
borra sus propias huellas y no tarda en extraviar la llave.

Dicen que no eres más que un instrumento. Te dicta
una fuerza que, si pudieras ver, te dejaría ciego.
No es así, exactamente. Subes en sueños la escalera de Jacob,
a tientas, gastando fuerzas que no tienes, sin red que te proteja,

esperando que alguien te acoja –o no–, allá en lo alto. Tal vez
se ponga de tu lado, y él mismo ordene las palabras,
cambie una vocal, precise la sintaxis, el calificativo.
Pocas veces ocurre, pero puede ocurrir,

y entonces sientes que aquello que has creado está bien,
porque las letras fluyen por el folio como el légamo en el río,
y de pronto aparece el matorral, la ribera y la ciudad tras ella.
Y es mejor que no sepas quién lo leerá (si al final es leído).

© Tomas Venclova

Traducción del lituano de © Pietro U. Dini y Albert Lázaro-Tinaut
http://impedimentatransit.blogspot.com/
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martes, 1 de marzo de 2011

Jose Luis Appleyard (Paraguay)


TÚ, DEL SUR

Tú, del sur,
de esa tierra
que huyendo de los trópicos se sumerge en el río;
de allá donde se borran las fronteras del alba,
de allá donde florece la arena en la simiente,
de allá trajiste, niña, tus ojos de agua y malva.

En las manos de espuma del viento sur crispado
tú viniste, pequeña;
aún están tus cabellos aromados de espigas
y de campos tranquilos,
y hay un verde remoto de movidos maizales
en tus ojos, sureña.

Del norte va mi voz
en brújula de sueños
buscando abierta y dulce la rosa de los vientos
para saber del sur,
y saber que en él vibra
la canción de un arroyo
de palabras inmensas
que le roba a tus ojos
la guaca transparencia
para teñir el mar.
Del norte va mi voz
hacia las noches claras
que tiemblan en las aguas del Ñeembucú dormido.
Del sur viene tu nombre
aún mojado de estrellas,
hecho luz en la calma rumorosa del río.

© Jose Luis Appleyard
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viernes, 25 de febrero de 2011

Osvaldo Soriano (Argentina)


O JUREMOS CON GLORIA CALLAR

En los grabados de época los nueve miembros de la Primera Junta aparecen más tiesos y beatos que un puñado de frailes viejos. Son figuritas desteñidas y tediosas que ocultan la pasión de la libertad con dignidad y justicia.
Las sucesivas crónicas sobre Mayo tendieron a interpretar los acontecimientos según los intereses dominantes del momento en que fueron elaboradas. Casi toda esa escritura es rimbombante y adjetivada. San Martín es "genio y figura". Belgrano, "abnegación y sacrificio"; Moreno, un "preclaro maestro"; Rivadavia, "coloso de la modernidad".
El relato más silenciado por la historiografía ha sido el Plan de Operaciones de Mariano Moreno, que lo revela como un furioso expropiador de fortunas coloniales. Sin ese texto escamoteado, el fulgurante secretario es, para muchos —sobre todo para el colegio—, un distinguido prócer liberal.
Casi todos los hombres de la Revolución pelearon contra los invasores ingleses; algunos, como Castelli, intentaron apoyarse en los británicos para librarse del Dominio español. Unos y otros se odiaron por diferencias políticas o por celos, pero hicieron una parte del camino juntos. Rodríguez Peña, Vieytes y Belgrano eran partidarios de Adam Smith y casi todos —también San Martín— de establecer una monarquía constitucional. Castelli, Belgrano y Moreno conocían bien la dolorosa secuencia de la Revolución Francesa que concluyó con el golpe de Termidor.
El 15 de julio de 1810, el muy católico Manuel Belgrano presentó a pedido de los nueve miembros de la Primera Junta el proyecto de un plan que "rigiese por un orden político las operaciones de la grande obra de nuestra libertad". El documento describe la situación heredada del Virreinato: "Inundado de tantos males y abusos, destruido su comercio, arruinada su agricultura, las ciencias y las artes abatidas, su navegación extenuada, sus minerales desquiciados, exhaustos sus erarios, los hombres de talento y mérito desconceptuados por la vil adulación, castigada la virtud y premiados los vicios".
Belgrano traza en nueve puntos la línea que debe seguir la Junta para la "consolidación del sistema de nuestra causa". Su objetivo es comprometer a todos los sublevados en la fundación de un Estado que además de independentista sea revolucionario.
El 17 de julio los nueve miembros, "a pluralidad de votos" aprueban el pedido de Belgrano. Tanta es la urgencia que al día siguiente deciden confiar en "los vastos conocimientos y talentos" del vocal Mariano Moreno para la confección del plan. Moreno debía trabajar en condición de "comisionado" y no de miembro de la Junta, "participándole al mismo tiempo que quedaba exento de la penuria de contribuir al desempeño de las funciones de dicho tribunal (...) con el pretexto de alguna indisposición corporal".
Ese mismo día, en la sala de acuerdos de la Real Fortaleza, Moreno comparece y jura "desempeñar la dicha comisión con que se me honra guardando eternamente secreto de todas las circunstancias de dicho encargo".
El 30 de agosto, Moreno lee un terrible documento que iba a permanecer oculto a los argentinos durante más de ochenta años. La desaparición de ese texto repudiado hasta por quienes lo aprobaron causó no pocos equívocos.
El primer manuscrito de Moreno se perdió, pero una copia de su propia mano, que llevaba en los baúles del exilio cuando el capitán del barco inglés "le suministró un emético" mortal, fue a parar a manos de la infanta Carlota que lo transmitió en 1815 a Fernando VII de España.
Recién en 1893 el ingeniero de puertos Eduardo Madero, que investigaba en el Archivo de Indias de Sevilla, encontró una copia y se la mandó a Bartolomé Mitre. Ecuánime, tal vez sorprendido u horrorizado, el historiador lo ofreció al Ateneo de Buenos Aires para que Norberto Piñeiro lo incluyera en una edición crítica de los Escritos de Moreno. Naturalmente, el documento se extravió y Piñeiro tuvo que pedir otra copia a Sevilla.
Paul Groussac encabezó el vendaval de indignadas críticas que produjo la publicación del plan. Para entonces Moreno era el alma del régimen liberal. Ya tenía monumentos, nombres de calles y colegios y era imposible destronarlo. Para colmo Belgrano, el inspirador, había sido incorporado a la iconografía del Ejército y sus huesos eran custodiados por la Iglesia. Sólo Juan José Castelli, comisario político y primer ejecutor del Plan, habia sido cubierto por un pudoroso olvido oficial. En las “Instrucciones" para la campaña al Alto Perú, Moreno le escribía a Castelli: "La Junta aprueba el sistema de sangre y rigor que V.E. propone contra los enemigos y espera tendrá particular cuidado de no dar un paso adelante sin dejar los de atrás en perfecta seguridad".
Castelli y French fusilaron a Liniers en la llanura cordobesa de Cabeza de Tigre y frenaron la contraofensiva española. French, el que en las estampitas todavía reparte escarapelas, le escribe al secretario Moreno: "De mi propia mano le he dado el tiro de gracia".
Castelli seguirá su utópica y sangrienta marcha asistido por el joven Bernardo Monteagudo, hasta que en plena contrarrevolución la gente de Saavedra consigue detenerlo y mandarlo a juicio. Mariscales españoles, curas y notables del Virreinato han sido pasados por las armas sin contemplaciones en cumplimiento del plan redactado por Moreno. En Cochabamba y Potosí, Castelli subleva a los indios y fusila a quienes los fusilaban en los socavones de las minas.
Tan temible es la fama de esa revolución que durante décadas el grandilocuente Himno compuesto por Parera y López en 1813 será entonado por los esclavos de todo el continente como grito de rebelión.
Al regresar de su campaña al Paraguay, Belgrano se entera de que el plan ha entrado en sigilosa vigencia y lo aplica con un rigor que lo convertirá en el más duro de los generales improvisados. Monteagudo, que parte con San Martín a Chile y Perú, debe de haber recibido instrucciones muy precisas para tomarse la libertad de fusilar a los hermanos Carrera en ausencia de su jefe. Después, en Lima, el discípulo de Castelli ganará la celebridad de un Saint Just tardío y sudamericano.
Hay indicios de que la metodología despiadada del plan fue aplicada con autoridad por lo menos hasta la caída de Castelli, aunque sus ecos retumban más allá de la Asamblea de 1813. En su Memoria, Saavedra lo evoca sin nombrarlo y lo atribuye a la veleidad enfermiza de Moreno que, según cuenta el presidente, se tomaba por el Robespierre de América.
Sin embargo el plan es demasiado rico, contradictorio y complejo como para abandonarlo a los murmullos espantados de quienes todavía esconden su existencia. Son las ideas sobre un Estado libre, soberano y próspero las que todavía lo hacen innombrable.

Osvaldo Soriano (1943-1997)

de "Cuentos de los años felices", Ed. Sudamericana, 1993
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